Mondraker parece querer recuperar parte de ese espíritu con la nueva Anark 2026, una bicicleta que entra de lleno en el segmento Bike Park y Freeride moderno con una idea muy clara: priorizar sensaciones antes que cronómetros.

Una bici creada para riders que solo quieren bajar
La nueva Anark no intenta disfrazarse de bici polivalente. No llega vendiéndose como “la bici definitiva para todo”. Mondraker ha sido muy clara con el concepto: una bicicleta creada para pasar el día entero enlazando remontes, entrar sin miedo en drops grandes,destrozar líneas llenas de saltos y ser el último en abandonar el bike park cuando ya están cerrando los telesillas.
La inspiración viene directamente de la Mondraker Summum de competición, pero reinterpretada en un formato menos radical y mucho más centrado en la diversión real del día a día. Una bici pensada para riders que quieren bajar fuerte, jugar con el terreno y olvidarse por completo de si la bicicleta termina con alguna cicatriz nueva al final de la jornada.
Geometría gravity moderna, sin complejos
La Mondraker Anark entra de lleno en la nueva generación de bicicletas gravity agresivas. Su robusto cuadro Stealth Alloy EVO apuesta por una configuración mullet, con rueda delantera de 29” y trasera de 27.5”, buscando ese equilibrio perfecto entre estabilidad y agilidad cuando toca mover la bici en el aire o enlazar curvas rápidas.
En recorridos no se queda corta: 180 mm delante combinados con 170 mm detrás dejan claro que esta bici ha nacido para soportar sesiones serias de bike park, drops grandes y líneas rotas sin despeinarse. En la parte frontal aparece un ángulo de dirección de 63,5º, preparado para atacar pendientes imposibles y mantener la compostura cuando la velocidad empieza a dar miedo.
La geometría termina de rematar el conjunto con un reach de 520 mm en talla XL y un pedalier muy bajo, dos detalles que buscan una bici extremadamente estable a alta velocidad, con mucho aplomo en zonas rápidas y ese feeling de seguridad que te empuja a soltar frenos cada vez un poco más tarde.
Pero lo interesante es que Mondraker no ha buscado hacer una mini DH incómoda. La idea parece más enfocada a mantener ese equilibrio entre estabilidad brutal y capacidad para jugar con la bici.
_-_Escalado_92.jpg)
El sistema ZERO cambia de enfoque
Uno de los apartados donde más ha trabajado Mondraker es la suspensión. La nueva evolución del sistema ZERO busca una bici:
- más sensible al inicio
- más estable en impactos grandes
- y menos nerviosa cuando el terreno se rompe
La progresividad del 25% deja claro que la bici está pensada para trabajar especialmente bien con amortiguadores de muelle, algo que sigue teniendo muchísimo sentido en Bike Park y freeride agresivo. Además, las cifras de anti-rise y anti-squat apuntan a una suspensión que intenta mantenerse activa incluso frenando fuerte o entrando pasado en zonas rotas.
Sobre el papel, parece una bici claramente enfocada a:
- mantener tracción
- conservar estabilidad
- y transmitir confianza cuando todo va rápido
- Una bici preparada para sufrir

También ha trabajado mucho en reducir ruidos y vibraciones del cuadro, algo que cualquier rider que pase horas en Bike Park acaba valorando muchísimo más que unos gramos menos en la báscula.

La Mondraker Anark XR llega como opción más equipada:
- Öhlins RXF 38
- TTX22M.2 Coil
- SRAM 90 Eagle T-Type
- frenos Maven Base
- Todo por 4.999 €.

Por debajo aparece la Mondraker Anark R, con:
- RockShox ZEB Base RC
- Vivid Coil Select+
- SRAM 70 Eagle T-Type
- Manteniendo el mismo cuadro y filosofía general por 3.999 €.
