La tensión comercial entre Estados Unidos y Europa ha escalado en los últimos meses debido a las políticas arancelarias de la administración de Donald Trump. En respuesta a los impuestos impuestos sobre productos europeos, diversas organizaciones y consumidores han comenzado a movilizarse para boicotear productos estadounidenses como medida de represalia. Este boicot, que ya afecta a marcas icónicas de consumo masivo como McDonald’s, Coca-Cola y Starbucks, podría extenderse al mundo del mountain bike (MTB), impactando a fabricantes clave como SRAM, RockShox, Specialized y Trek.

¿Un boicot que llegara al MTB?
Hasta ahora, el movimiento de boicot se ha centrado en productos de gran consumo y tecnología, pero en Europa crece la discusión sobre si debería ampliarse a otros sectores, incluyendo el ciclismo de montaña. Las marcas estadounidenses dominan amplias categorías dentro del MTB, desde suspensiones hasta grupos de transmisión y cuadros de alta gama. Si el boicot cobra fuerza en el mundo del ciclismo, los riders europeos podrían optar por alternativas de fabricación local, como componentes de marcas alemanas, francesas , japonesas, chinas o italianas.
Impacto en la industria MTB y alternativas europeas
Si llega el boicot masivo a productos de MTB estadounidenses podría redefinir el mercado en Europa. Marcas como SRAM y RockShox, que dominan el sector de transmisiones y suspensiones, verían una disminución en sus ventas si los ciclistas europeos optan por alternativas como Magura, Hope, Trickstuff, Suntour, shimano, x-sauce o EXT. De igual manera, fabricantes de bicicletas como Trek y Specialized podrían perder cuota de mercado frente a marcas europeas como Orbea, BH, Canyon, Mondraker, Forestal, Bold, Nicolai, o Commencal entre muchas otras.
Además, un desplazamiento del consumo hacia productos europeos impulsaría la inversión en desarrollo tecnológico dentro del continente, reduciendo la dependencia de la industria estadounidense. Sin embargo, algunos expertos advierten que muchas marcas de MTB, incluso las estadounidenses, producen parte de sus componentes en Asia, lo que podría diluir el impacto real del boicot.
Sea cual sea el desenlace, el boicot a productos estadounidenses en Europa fuere del MTB se esta preparando ahora. La gran incógnita es si la comunidad MTB se sumará a esta tendencia o si la pasión por el rendimiento y la tecnología pesará más que la política en la toma de decisiones de los ciclistas.